Si te deben dinero y puedes documentarlo, el proceso monitorio es, en muchos casos, la vía más ágil para reclamarlo. Es muy útil para facturas impagadas entre empresas o a autónomos.
¿Para qué sirve?
Permite reclamar deudas dinerarias que estén acreditadas con documentos: facturas, albaranes, contratos o cualquier soporte que demuestre que la deuda existe y es exigible.
¿Cómo funciona, a grandes rasgos?
Se presenta una petición ante el juzgado y se requiere al deudor para que pague. Si paga, fin del asunto. Si no paga ni se opone, se abre la vía para reclamar el cobro. Si se opone, el asunto continúa por el procedimiento que corresponda.
Antes del juzgado, el acuerdo
Siempre intento primero una reclamación extrajudicial: muchas veces un requerimiento bien planteado basta para cobrar sin pleito. Puedes ver más en reclamaciones de cantidad.
Este artículo es información general y no sustituye el asesoramiento jurídico para tu caso concreto. Si necesitas ayuda, llámame al 922 66 06 25 o escríbeme desde contacto.




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